Mi episiotomía

Como ya expliqué en la entrada de 1 mes!, mi primera hija nació con fórceps así que el tajo en los bajos fondos era inevitable.

Cuando me estaban cosiendo y al ver que tardaban tanto, les pregunté a los dos médicos que tenía ahí abajo que cuántos puntos me habían puesto a lo  que me respondieron que me estaban haciendo microcirugía. Los puntos no los contaron, se ve que eran demasiados. Me explicaron que me lo estaban haciendo como para que por fuera no se viera nada. El caso es que a día de hoy la cicatriz externa es muy corta y, sí,  aún se ve, pero no está nada mal. Los puntos de dentro sólo me molestaron unos días. Me recetaron unos supositorios que van geniales y en la revisión en el ambulatorio con la matrona me dijo que estaba todo bien y me mandó ponerme blastoestimulina y un jabón íntimo especial para episotomias. En la segunda revisión con la matrona el tema estaba mucho mejor así que sigo con el jabón y la cremita y a ver cómo se desarrolla el asunto.

Creo que he tenido mucha suerte porque he leído por ahí cada destrozo que han hecho… O bien por fórceps o ventosas o cualquier otra práctica. A mí no me han quedado secuelas. No tengo molestias, la herida está genial, meo con normalidad… Lo que todavía no he probado es a tener relaciones sexuales para ver si se nota algo o no. Sangrar ya no sangro desde hace por lo menos una semana y en estos días cumplo la cuarentena así que creo que todo ha ido bastante rodado!

Pongo por aquí el nombre de las cosas que he usado y/o uso por si a alguien le interesa:

– compresas de algodón marca CEBEDAM para los sangrados fuertes

– salvaslips de algodón de la misma marca para los sangrados leves

– jabón íntimo EPIXELLE

– crema cicatrizante BLASTOESTIMULINA

– supositorios creo que de VOLTAREN para las molestias de la cicatriz

No le deseo a nadie un tajo en su parto pero si no queda más remedio al menos que sea como el mío y que la recuperación sea igual de rápida!

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1 mes!

… Hoy mis polluelas cumplen su primer mes.

He estado muy desaparecida aunque de vez en cuando he ido leyendo vuestros blogs, sin comentar, pero me he ido poniendo al día. Hoy me he decidido a sacarme la vagancia de encima y vengo a contaros un poco como fue todo. No sé si en una misma entrada podré explicar todo porque un mes da para mucho! Empezaré por el principio:

EL PARTO

Estando embarazada de 40 semanas en el hospital me propusieron inducir el parto para evitar una cesárea que sería más que probable si esperábamos más. Yo no quería que mi parto fuera así pero al final accedimos. La inducción me generaba muchas dudas y a día de hoy sigo pensando que tal vez si le hubiéramos dejado un par de días más a mi cuerpo se habría puesto de parto solo.

Ingresamos al día siguiente a las 8 de la mañana con tan mala suerte que me toco la matrona más desagradable y con menos sensibilidad de la galaxia. Lloré y todo por ella (y por los nervios). Luego aflojó un poco pero yo ya no me sentía a gusto con ella. Empezamos tempranito con la dilatación. Me pusieron una tira de Propess. Se coloca en el cuello del útero y aunque te dicen que al ponerlo te puede molestar en realidad lo que molesta es el poco tacto de la matrona porque si te la pone una más cuidadosa ni te enteras. Con esta tira puedes empezar a sentir contracciones o no. En mi caso tardé bastante en tener contracciones con dolor y la dilatación fue muuuuy lenta.

El caso es que a parte de que la cosa fuera a ritmo de tortuga, resulta que mis dos bebés se estaban colocando para nacer sin saber ellas que a la vez no podía ser y que bebe2 debía dejarle vía libre a bebe1, así que estaban chocando cabeza con cabeza y no había manera de que bebe1 se encajara. Cuando tuvieron eso claro me propusieron romper la bolsa, tampoco era lo que quería y me negué una vez, a la segunda accedí… Bebe1 se apoyó, esa es la parte buena, la mala es que empezaron las contracciones duras de verdad, a todo esto la mañana la habíamos dejado atrás hacia rato, la rotura de bolsa se produjo con el cambio de turno así que ya estábamos por la tarde. Las contracciones dolorosas de verdad llegaron cerca de la madrugada.

En algún momento que no recuerdo me explicaron que pariría en quirófano y que aunque bebe1 saliera sin problemas había que ver cómo venía bebe2. Yo ya empecé a visualizar todo tipo de maldades para que saliera bebe2 así que decidí que me pusieran la epidural. Una vez más, no era lo que quería pero así sucedió. Con la epidural dejé de sentir el dolor intenso de las contracciones pero notaba cuando venían y cuando se iban y la presión cada vez más fuerte en el ano. Así pasamos la madrugada y llegó la mañana siguiente con su cambio de turno y apareció un equipo nuevo de médicos y matronas. Me hicieron ecografia y tacto vaginal. Bebe1 estaba encajada, descendiendo muy lento y con la cabeza torcida así que intentaron girarla. Vinieron varias veces durante la mañana a practicar los pujos y de paso a intentar girar la cabeza de bebe1 y ver si bajaba un poco más. Finalmente, pasado el mediodía, consiguieron girarla y empezó a bajar así que nos fuimos a quirófano.

A mi chico lo vistieron de lila y no lo dejaron entrar hasta que tuvieron todo preparado.

Beb1 nació con fórceps, sana como una rosa y con un poco menos de 2500gr. Bebe2 no tardó en venir, salió disparada 5 minutos después por sus propios medios, también sanota y con 2100gr. El papi estuvo muy atento a todo lo que les hacían y las puedo ver desde el primer momento. Al final, mientras me cosían , me pusieron a bebe1 encima y mi chico se sentó al lado nuestro con bebe2. Al poquito ya estaban las dos buscando pecho así que nada más me llevaron a la habitación me las pusieron a las dos y así estuvimos un buen rato.

Parir a dos bebés a la vez es raro. No sé cómo será parir sólo uno, pero con dos es como que no puedes concentrarte, cuando sale uno te alegras y lo quieres ver pero también estás pendiente del segundo y tienes que seguir pujando y cuando sale el segundo sigues pendiente del primero y así te quedas en bucle hasta que por fin los tienes a los dos contigo. Yo realmente no pude verles la carita hasta que por fin estuvimos en la habitación.

Como veis mi parto no fue un parto para recordar aunque tampoco quiero olvidarlo. Forma parte de nuestra historia. Sin lugar a dudas la mejor parte fue el expulsivo, verlas escurrirse, escucharlas llorar por primera vez y sentirlas en mi cuerpo, pero fuera de mi. Con eso me quedo!

Otro día sigo contando cositas porque tal y como ha hecho mi compi de Ya somos padres me encantaría dejar constancia de las cosas que ya hacen mis bebés de 1 mes!

Besos!